La desvergüenza. “He aquí toda una filosofía de la vida aplicada a la política en periodo electoral. Las mismas palabras usadas en los anuncios del Gobierno y del partido”.
“Zaplana puso en marcha una campaña institucional tan exuberante, osada e intensa como él mismo. La Junta Electoral ordenó su retirada y el ministro de Trabajo se llevó un pequeño disgusto. «Nunca había visto cosa igual, el Gobierno se ha puesto al nivel de El Corte Inglés, creo que ha podido ser negativa para nosotros por exagerada, no dabas un paso sin tropezarte con un anuncio», asegura un miembro del Gobierno.” La fuente es de El Mundo, diario nada sospechoso de connivencia con el gobierno socialista. [LEER ARTÍCULO COMPLETO]
Zaplana, en vísperas de las últimas elecciones lanzó dos campañas de publicidad sobre la imagen de su ministerio: “Lo nuestro son las personas“, y otra sobre la revalorización de las pensiones: “Un año más, cumplimos“. El coste de aquellas dos campañas es de 29 millones de euros, según el BOE. A ese dinero habría que añadir otros 12,4 millones de euros adjudicados en distintas campañas específicas a lo largo de aquel año. En total, 41,4 millones de euros.El Tribunal de Cuentas denunció que las campañas publicitarias sobre revalorización de pensiones promovidas por Zaplana, sólo persiguieron “mejorar la imagen gubernamental”, con ” solapamiento indebido y previsible con la campaña electoral” del 14 de marzo de ese año.
El informe denunciaba que una parte relevante de la publicidad institucional analizada en ese informe había sido realizada (directamente o mediante subcontratación) por empresas pertenecientes a un determinado grupo “ al que pertenece también la empresa que realizó las campañas del PP en las elecciones autonómicas de 2003 en Canarias, Baleares, Madrid y Comunidad Valenciana, lo que supone, advierte, un riesgo de “confusiones no deseables”.
La factura publicitaria de Trabajo pasó de 931.000 euros en 2002 a 16 millones en 2003 y 22,8 millones en el primer cuatrimestre de 2004 .
Comentarios recientes